domingo, 16 de marzo de 2014

El poder de la interpretación

A menudo nosotros mismos provocamos nuestra propia insatisfacción y nos recreamos en alimentarla. Cada vez que nos decimos a nosotros mismos “tengo que hacer esta desagradable tarea” nos sentimos impotentes y carentes de libertad con la sensación de malestar que esto nos causa. Como alternativa se nos plantea la posibilidad de aprender a interpretar nuestras obligaciones de un modo positivo y con mayor motivación.
Todo lo que hacemos podemos asumirlo como algo positivo que nos va a aportar algún beneficio o bien adoptar una actitud de negación sobre una obligación concreta lo que la transformará en algo inútil, sin sentido y como una pérdida de tiempo. El afrontar nuestros deberes y obligaciones como algo positivo no es sencillo pero podemos cultivar esta actitud y con ella conseguir un sentimiento mas estable de alegría, felicidad y bienestar.

Pasamos una gran parte de nuestro tiempo dedicados a nuestras obligaciones, el trabajo, las tareas de las casa, gestiones,... podemos interpretar estas actividades inevitables de diferentes maneras, normalmente tendemos a interpretarlas de un modo negativo pero podemos aprender a intentar afrontarlas con mas optimismo.
Para ello Klaus W. Vopel nos propone un pequeño ejercicio y así empezar a practicar: se trata de escoger una actividad diaria cuya realización despierte sentimientos negativos. Se describe en un papel esa actividad orientándola de un modo positivo, con los beneficios que nos puede aportar esa actividad concreta, dando importancia a que no es una tarea tan tediosa y que incluso la podemos ver como algo que nos enriquece. Una vez terminado esto pasamos a describir la misma acción pero orientándola de un modo negativo.
Al finalizar estas descripciones se lee en voz alta cada una de las descripciones intentando darle la emoción que les corresponde.
Una vez hecho esto podemos extraer una pequeña reflexión:
  • ¿Hasta qué punto mis tareas diarias me están generando malestar?
  • ¿En qué medida contribuyo a mi propio malestar?
  • ¿Cómo me sentiría si viera con más optimismo mis tareas?
  • ¿Cuál es la obligación diaria que me resulta mas desagradable? ¿Cómo podría interpretarla de un modo positivo?
No todo es cuestión de la perspectiva con la que se afrontan las situaciones pero en muchos casos cambiar esa perspectiva ayuda mas de lo que pensamos y es algo que está especialmente en nuestra mano.

Que paséis una feliz semana!!

1 comentario:

  1. Buenas.
    Curiosamente entre los contactos que Twitter a veces recomienda (que son de mis propios contactos) me ha salido el tuyo. Entré (cosas de la curiosidad) y vi los enlaces al blog. Pinché y tengo que darte la enhorabuena. Está interesante y bien escrito. Tanto éste post como el de "Cadena de favores" (los que me he leído), me han gustado. Enhorabuena.
    Si no te importa, te seguiré en Twitter.

    Carlos

    ResponderEliminar