En
épocas complicadas como las que estamos viviendo se hace más
visible la necesidad que nos tenemos unos de otros y la importancia
que tiene la amabilidad y la generosidad. Hay personas que son
especialmente generosas, que esta característica forma parte de su
manera de ser. Hace tiempo os enumeraba las 24 fortalezas que, según
Martin Seligman, tenemos todos en mayor o menor medida. Si queréis recordarlo podéis hacerlo aquí.
Una
de esas fortalezas es la que destaca la amabilidad y generosidad. Las
personas que tienen esta fortaleza predominante tienen en su vida un
sin fin de buenas acciones para ayudar y cuidar de los demás. Nunca
están demasiado ocupados para hacer un favor. Disfrutan haciendo
buenas obras en beneficio de los demás, incluso aunque no los
conozca bien. Estas personas encuentran gratificante dar lo mejor de
si y ayudar a otras personas, independientemente de que tengan
ninguna relación de parentesco o amistad
La
generosidad, también llamada bondad, compasión, conducta prosocial
o niceness, consiste en realizar buenas obras y favores a otros sin
recibir nada a cambio. La categoría bondad engloba diferentes formas
de relacionarse, guiadas por el beneficio de otro hasta tal punto que
se anulan nuestros propios deseos y necesidades inmediatas.
Un
aspecto que diferencia la bondad del amor es que en la bondad, a
priori, no recibes nada a cambio. Aunque la realidad es que el hecho
de hacer algo bueno por otro siempre aporta bienestar.
Esta
fortaleza requiere ser respetuosos con los demás y a su vez incluye
el afecto emocional.
Hay
ciertos ejercicios que pueden ayudar a potenciar esta fortaleza, a
continuación os enumero alguno de ellos:
- Realiza actos bondadosos (pequeños favores a amigos o vecinos, llamar a algún amigo que esté enfermo o triste, conseguir que coma bien un amigo que está centrado en los exámenes llevándole un día la comida, cuidar los niños de alguien para que tengan tiempo libre,...).
- Realiza un acto de bondad aleatorio dirigido a alguien desconocido.
- Puedes donar sangre periódicamente o hacerte donante de órganos.
- Visita a alguien enfermo en el hospital.
- Lleva a un amigo a cenar por sorpresa y paga tu.
- Di palabras suaves y amables en tus mails, cartas, cuando hables por teléfono,...
- Haz inventario de tus pertenencias y mantén lo que es necesario, el resto dónalo.
- Dona tu tiempo a los demás a través de actividades de voluntariado.
- Saluda con una sonrisa.
- Detén el coche y ayuda a alguien que lo necesite.
Hace
tiempo vi una película relacionada con este tema: Cadena de
favores.
La
historia de esta película cuenta que Eugene, un profesor de ciencias
sociales de 7° grado, decide asignarles a sus estudiantes la tarea
de buscar métodos para mejorar al mundo, por lo menos a la comunidad
que les rodea. Trevor, uno de sus alumnos, toma muy en serio la
propuesta de su profesor e inventa un sistema muy fácil para
realizar esta tarea: su idea consiste en ayudar a tres personas en
algo que no podrían lograr por sí mismos, y en lugar de que el
favor le sea devuelto a uno, cada una de esas tres personas deben
ayudar a otras tres personas y así sucesivamente. Esta acción tiene
un gran impacto entre la población.
Que
paséis una feliz semana!


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