domingo, 24 de febrero de 2013

Con la casa a cuestas


Llevo unos días dándole vueltas a una pregunta de la que no obtengo respuesta: ¿por qué guardo tantas cosas? Esta pregunta me ha venido porque me acabo de mudar de casa y cada caja me hacía volver a ésta cuestión repetidamente.



Me doy cuenta que me rodeo de objetos que voy acumulando a lo largo del tiempo para satisfacer necesidades. Alguno de estos objetos los uso con mucha frecuencia y además tienen una utilidad y un fin determinado que les hace ser mas o menos “imprescindibles” Pero muchos de esos objetos que he empaquetado, trasladado y desempaquetado durante los últimos días no tienen un objetivo específico. En su momento serían adquiridos por un capricho, un pensamiento de “esto me viene fenomenal para” o vete tú a saber!

La realidad es que más allá de la dificultad que supone trasladar mas o menos cosas ésta no es la única consecuencia de acumular objetos. Por un lado supone que tienes que organizarlas, disponer de espacio para tenerlas, recordar dónde las tienes cuando las necesitas... y todo esto ocupa espacio no sólo en nuestros armarios, también en nuestra mente.

Cuando empecé a encontrarme con estos objetos me encontré diciéndome cosas como “¿Cómo voy a deshacerme de esto?”, “Tal vez lo necesite más adelante”, “Anda, no me acordaba que tenía esto, me viene genial”... Hasta que me dí cuenta de las excusas que me estaba dando a mi misma para evitar “soltar equipaje”

Cuando llegó el momento en que empecé a echar de menos la vida del caracol... ese gran ser vivo que lleva su casa a sus espaldas y no necesita nada mas, fue entonces cuando creo que tuve mi punto de inflexión.

Os tengo que confesar que durante esta semana he regalado y tirado muchas cosas. Por cierto, al regalar esas cosas además la satisfacción ha sido mayor porque espero que a sus destinatarios les sea útil aquello que les haya llegado.

El aprendizaje que me llevo de todo ésto es que mentalmente es muy positivo dejar espacio de forma literal a cosas nuevas que me puedan ir llegando y quedarme con todo lo antiguo que realmente me sirve. Esta reflexión me la traslado a mi día a día y me genera afrontar el presente y el futuro con pensamiento positivo.

Así que me despido desde mi nuevo hogar con mucho mas espacio para “cosas” nuevas.

domingo, 17 de febrero de 2013

Es todo un placer


La Psicología positiva habla de emociones positivas en el pasado presente y futuro. Dentro de las emociones positivas del presente incluye a los placeres que es el tema que nos ocupa esta semana.

Los placeres tienen un importante componente sensorial y emocional, son transitorios e implican poca o nula racionalidad.




Varios estudios han diferenciado los placeres en corporales y superiores:

PLACERES CORPORALES
Emociones transitorias que se manifiestan o se logran a través de los sentidos. Son inmediatos y momentáneos. Requieren escasa o ninguna interpretación.

- Olores y sabores deliciosos
- Sentimientos sexuales
- Movimientos corporales
- Vistas y sonidos agradables

PLACERES SUPERIORES
Se les considera transitorios pero más complejos que los corporales dado que se definen por los sentimientos que producen.

Se parecen a los corporales:

- Provocan sensaciones básicas
- Son transitorios
- Se desvanecen rápidamente
- Nos acostumbramos a ellos con facilidad

Se diferencian de los corporales:

- Su complejidad es considerablemente mayor en cuanto a su origen externo
- Requieren mas recursos cognitivos y son mas numerosos y variados que los corporales

Los placeres superiores pueden ordenarse en función de la intensidad con la cual los percibimos:

- Intensidad elevada: éxtasis, goce, dicha, estremecimiento, euforia, excitación, júbilo
- Intensidad media: vivacidad, regocijo, alegría, buen humor, entusiasmo, atracción, diversión
- Intensidad baja: bienestar, armonía, contemplación, saciedad, relajación


Independientemente de cómo los organicemos lo importante es cómo podemos llenar nuestras vidas de placer. Todos sabemos qué nos hace vibrar y cómo conseguirlo pero hay dos conceptos que pueden ayudar a incrementar esa felicidad transitoria.

Habituación

Las neuronas están preparadas para responder a estímulos nuevos y no para activarse frente a situaciones que no aportan información novedosa.

Introduce en tu vida tantos acontecimientos placenteros como te sea posible pero hazlo de forma que transcurra más tiempo entre los mismos del que transcurre normalmente.

Disfrute

La velocidad vertiginosa de la vida y nuestra preocupación por el futuro pueden empobrecer el presente. Hay 5 técnicas que favorecen el disfrute.

    - Compartirlo con otras personas.
    - Memorizarlo o tener un recuerdo físico de cada momento
    - Recordar cuanto has esperado ese momento
    - Intentar no pensar en lo que te sucede, simplemente sentirlo... disfrutarlo

domingo, 10 de febrero de 2013

Con mucho amor



Desde hace días los comercios están anunciando el día de San Valentín arrebatando sus escaparates de corazones y demás símbolos evocadores de amor con el fin de que obsequiemos a nuestras personas mas queridas con alguno de estos regalos y así demostremos nuestro amor. En este post no voy entrar en dar mi opinión al respecto pero sí quiero dedicarlo a una de las mas poderosas emociones del ser humano: el amor.

Hace mas de un mes hablábamos de las fortalezas y de cómo averiguar cuáles son las que mas prevalecen en cada uno de nosotros, si quieres recordarlo puedes verlo aquí.

Entre esas fortalezas encontrábamos la fortaleza sobre la cual voy a profundizar un poquito más: Capacidad de amar y ser amado.







Esta fortaleza consiste en tener importantes y valiosas relaciones con otras personas, en particular con aquellas en las que el afecto y el cuidado son mutuos. Se trata de sentirse cerca y apegado a otras personas. El amor conlleva confianza y reciprocidad. La fortaleza del amor permite estrechar relaciones con otras personas, sobre todo con aquellas con las que compartir y cuidar es recíproco. Las personas con esta fortaleza sienten una enorme satisfacción al querer a los demás.

A lo largo de nuestra vida amamos a muchas personas y no hacia todas sentimos el mismo tipo de amor ya que este puede ser romántico, fraternal, filial... incluso existe el amor platónico!! En cualquier caso un elemento muy importante en la acción de amar es el contacto físico el cual se puede manifestar de diferentes formas desde un abrazo, sexo, una caricia,... Ese contacto es muy importante en las relaciones personales.

Sobre la importancia del contacto físico se han realizado muchos estudios pero uno de los mas conmovedores es el artículo de “El abrazo del rescate” que cuenta la historia de dos gemelos recién nacidos (Briele y Kyrie) La primera semana de vida de estos gemelos la pasaron cada uno en una incubadora. Aparentemente uno de ellos estaba muy grave y no se esperaba que sobreviviera. Una enfermera del centro hospitalario, en contra de las reglas del hospital, puso a los bebés en la misma incubadora. Cuando los pusieron juntos, el más sano de los dos, puso su brazo sobre su hermana, “abrazándola”. Tras ponerlos juntos y notar uno el brazo del hermano éste recuperó su tasa cardíaca y temperatura de forma regular y se estabilizó. Ambos sobrevivieron. Creo que es una prueba muy clara de lo importante que resulta el contacto físico.

Para aquellos que queráis practicar esta fortaleza os enumero a continuación algunos ejercicios enfocados a tal fin. Son acciones muy sencillas pero no por ello dejan de ser importantes. Podéis elegir con el que mas identificados os sintáis o aquel que consideréis mas fácil de llevar a cabo por vuestro estilo de vida. Una vez mas os recuerdo que no todos los ejercicios tienen el mismo efecto sobre todas las personas. Si realizas alguno y no te aporta bienestar inténtalo con otra dinámica:


  • Dedica un tiempo a expresar tanto de forma verbal como no verbal a tus seres queridos que no importa lo que pase, tu amor siempre será incondicional
  • Expresa tu amor a través de gestos físicos (abrazos, besos, acariciar dando un suave masaje,...)
  • Presta atención a los motivos implícitos de las acciones de tus seres queridos y no sólo en sus comportamientos
  • Explora y aprecia los puntos fuertes de tus seres queridos
  • Celebra aquellos días que son importantes para ti y tu pareja. Esto se extiende a cualquier persona que sea importante para ti
  • Expresa tu amor de forma creativa (imaginación al poder)
  • Planea una cena o comida con personas a las que quieres
  • Queda con un amigo o con tu pareja al final del día y charla sobre cómo os va
  • Asiste con tu hijo, hermano, padre o madre a una actividad deportiva o espectáculo
  • Ayuda a tus seres queridos apoyándoles en sus decisiones y teniendo en cuenta aquello que les hace sentirse bien

Eso si, hagáis lo que hagáis intentad ponerle siempre mucho amor.


domingo, 3 de febrero de 2013

Celebrar la vida


Desde nuestros primeros pasos aprendemos aquello que podemos hacer o no, construyendo a nuestro alrededor un conjunto de normas sociales necesarias e importantes para forjar nuestra personalidad en una convivencia saludable y ética con nuestro entorno. Esas normas e inhibiciones pueden llegar a marcar las pautas de nuestra vida de forma que nos cortan, en algunas ocasiones, la capacidad de disfrutar el momento presente.

En los próximos días disfrutaremos un año mas de los carnavales, fechas en las que quien más y quien menos se olvida de esas normas y adopta un personaje para salir a la calle y disfrutar ese momento liberándose de sus inhibiciones mas profundas.




Aunque en nuestro país no se nos da nada mal celebrar el carnaval, especialmente en zonas como Cádiz y las Islas Canarias, un referente mundial en esta fiesta es Brasil. Durante una semana lo dejan todo para básicamente celebrar que están vivos ¿No os parece un gran motivo de celebración?

Aquellos que no seremos tan afortunados de disfrutar este año los carnavales de Brasil, Tenerife, Cádiz, Venecia,... seguro que tenemos a nuestro alcance un sin fin de oportunidades de celebrar esas fiestas a nivel multitudinario o bien, a nivel mas personal, podemos reunirnos con amigos para dar rienda suelta a la creatividad y adoptar diferentes personajes.

A mi me gusta celebrar hitos de mi vida y de las personas que tengo en mi entorno. Considero importante dedicar tiempo a brindar, a felicitarnos y a pasar un tiempo juntos por aquellos momentos que marcan una diferencia en nuestras vidas. Mas allá de cumpleaños, aniversarios,... intento no dejar pasar otras fechas especiales y brindar por el presente de manera que ponemos un anclaje en ese hito concreto para mirar hacia el futuro con pensamiento positivo.

Sé que el día a día nos insume en un mar de responsabilidades, de “deberíamos”,... pero ¿no creéis que estaría bien celebrar cada día la vida? No es necesario brindar con champagne ni hacer especiales extravagancias como vamos a hacer durante carnaval. Pero quizás podemos buscar un momento para dar un buen paseo después del trabajo, escuchar alguna de nuestras canciones favoritas, dedicar tiempo a nuestra pareja, hacer una llamada telefónica a alguien que nos importa, aprovechar el momento de la comida para coincidir con alguien que no vemos con frecuencia,... ¿cómo celebráis vosotros la vida?


domingo, 27 de enero de 2013

Valores y propósito de vida


Hoy quiero plantearos un tema difícil de explicar al menos para mi y no es otro que el propósito de nuestra vida y los valores que nos acompañan en dicho propósito.

Como propósito podemos describir aquella intención general y que se mantiene estable en el tiempo para conseguir un objetivo. Ese propósito es aquello que orienta e pensamiento, los sentimientos y los comportamientos de cada uno de nosotros.

Generalmente llevamos un ritmo tan frenético que no nos paramos a pensar y recapacitar en cuáles son los verdaderos y mas importantes objetivos en nuestras vidas.



Os propongo un ejercicio simple de describir pero complejo de ejecutar: tómate tu tiempo para pensar que es aquello que realmente te importa ¿qué es lo que realmente quieres conseguir?

En paralelo a nuestro propósito debemos pensar en nuestros valores. Los valores son como una guía que nos determina nuestra forma de vivir, nuestras aficiones, creencias,... Son aspectos abstractos que hemos ido adquiriendo en nuestro desarrollo de nuestros padres y familiares, educadores, amigos,... algunos son propios y otros son heredados.

El segundo ejercicio que os propongo es que penséis sobre ¿cuáles son vuestros valores? ¿ Estáis viviendo vuestra vida de acuerdo a vuestros valores?

Cuando llevamos a cabo acciones que no concuerdan con lo que creemos que es correcto se genera un conflicto o incoherencia y esto genera malestar. En este espacio buscamos adquirir bienestar por lo tanto debemos orientar nuestras acciones a esa congruencia con nuestros propios valores.

Si vivimos acorde a nuestros valores, nos sentimos más productivos, con más energía y con más control de la situación. En definitiva, mejora tu bienestar y la felicidad.

Os puedo recomendar un libro que refleja muy bien el sistema de valores y propósito de vida El hombre en busca de sentido (original de 1959) escrito por Víctor Frankl

domingo, 20 de enero de 2013

Ejercitando emociones


Seguro que mas de uno de vosotros comenzó 2013 con una gran lista de objetivos para este año, unos mas fáciles de llevar a cabo que otros pero todos muy válidos y seguro que beneficiosos. Entre esos listados es muy frecuente encontrarnos con la férrea intención de hacer más ejercicio, ir al gimnasio, apuntarme a clases de yoga, salir a pasear frecuentemente,...




Ese es un muy buen objetivo y es necesario que nos mantengamos firmes para llevarlo a cabo pero no es tan frecuente encontrarnos con el objetivo de alimentar nuestras emociones, ejercitarlas para aumentar nuestra positividad ¿alguno de vosotros tenía esto en su lista?

Os propongo algunos ejercicios que pueden favorecer el “fortalecimiento” de nuestras emociones positivas:


Escribe tu propio legado


Imagina que estás en la última etapa de tu vida. Piensa en cómo quieres que llegado a este momento haya sido tu vida y en cómo quieres que tus familiares y amigos te recuerden. Escribe una carta en tercera persona, como si fueran ellos los que escribieran sobre ti: ¿qué resaltarían? ¿qué logros reflejarían? ¿qué fortalezas o características destacarían?, en definitiva, ¿cuál sería tu legado? Plantéate escribir un legado realista que esté dentro de tus ilusiones y esperanzas, pero también de tus posibilidades. Un legado que pueda convertirse en realidad en el futuro. Guarda lo que has escrito y no lo pierdas, vuélvelo a leer en un año o dentro de cinco y confirma si te acercas a esos objetivos que escribiste. Siéntete libre de reescribir y modificar tu legado y reescribirlo si han surgido nuevas metas.


Valora tu pasado


La relación que tenemos con nuestro pasado se refleja ante la actitud que tenemos ante nosotros mismos. Las personas tendemos a analizar nuestro pasado prestando atención a los fallos cometidos y a los sufrimientos que hemos afrontado. Con esta actitud nuestra mente se llena de pesimismo y resentimiento. Este ejercicio se trata de dejar de lado nuestros errores y focalizar nuestra atención en nuestros logros. Escoge un momento del día en que estés relajado y sin obligaciones coge una hoja de papel en blanco y dedica el tiempo que necesites a recordar y escribir los acontecimientos y vivencias positivos mas importantes de tu vida ¿cuál ha sido tu mayor triunfo? ¿qué es lo que mas agradeces de tu vida? ¿qué has aprendido a lo largo de los años? Una vez hayas terminado de escribir relee el texto y proponte recordarlo en cada ocasión que en el futuro te reproches no haber hecho algo o haber cometido algún fallo.


Os iré añadiendo algún ejercicio práctico en futuras entradas y estaré encantada de recibir vuestros comentarios de si los lleváis a la práctica o no. Recordad que no todas las actividades serán igual de efectivas para todos.

Aún estamos a tiempo de añadir este objetivo a nuestra lista ¿quién se anima?

domingo, 13 de enero de 2013

¿Cómo definir Felicidad?


Definir el concepto de felicidad es una tarea compleja, es quizás una de las definiciones mas controvertidas y subjetivas.
El ser humano tiende a perseguir la felicidad como una meta o un fin, como un estado de bienestar ideal y permanente al que llegar, de manera que nos mantenemos en una postura binaria según la cual o somos felices o no lo somos. Esta postura nos lleva a tener una actitud de búsqueda constante de ese bienestar ideal que, mientras luchamos por conseguir, empaña un sin fin de vivencias positivas que nos ocurren y a las cuales no prestamos atención al estar ocupados en conseguir esa felicidad ideal.
Podemos integrar un concepto binario en el cual la felicidad aparece como una escalera infinita, sin principio ni fin. Bajo esta metáfora podemos mantener una actitud de búsqueda prolongada de la felicidad y/o bienestar. Ese bienestar que buscamos se compone de pequeños momentos, de detalles vividos en el día a día, y quizá su principal característica sea la futilidad, su capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante a lo largo de nuestras vidas. A este concepto le podemos añadir que este conjunto de vivencias se orientan hacia algún lugar que coincide con nuestras expectativas, es decir, tiene significado para nosotros.


Otra de las controversias en torno a este tema es dónde buscar la felicidad, si en acontecimientos externos y materiales o en nuestro interior, en nuestras propias disposiciones internas. Es igualmente difícil responder a esta cuestión y dependerá del bienestar subjetivo individual.
La felicidad, concepto con profundos significados, incluye alegría, pero también otras muchas emociones, algunas de las cuales no son necesariamente positivas (compromiso, lucha, reto, incluso dolor). Atravesar episodios de tristeza no supone ausencia de felicidad.
Cuando nos planteamos buscar mejorar nuestro bienestar uno de los ejercicios previos que debemos hacer es pensar en cómo describimos la felicidad. Parece fácil pero si meditáis a conciencia sobre este aspecto seréis conscientes que es mas difícil de lo que parece. Una vez que la defináis y la hagáis vuestra será un punto de partida importante para perseguir tan ansiado tesoro.
Para mi la felicidad es sentirme segura y ver que las personas de mi entorno se sienten bien a la vez que tengo la posibilidad de desarrollar parte de ese bienestar en ellos.
¿Cómo definirías la felicidad?
Os dejo aquí la recomendación de un par de películas (La vida es bella y En busca de la felicidad) que pueden resultaros inspiradoras sobre este tema. Para finalizar os doy algunas citas al respecto.
No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.
Stevenson, Robert Louis
La falta de las cosas que el hombre desea es un elemento indispensable de la felicidad.
Russell, Bertrand
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Voltaire, François Marie Arouet
La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.
Kant, Inmanuel
Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
Locke, John
La felicidad no es siempre hacer lo que se quiere sino querer lo que se hace
Tolstoi