domingo, 3 de mayo de 2015

Cuestión de equilibrio

En algún post anterior os he hablado de la importancia de fijarnos objetivos y la satisfacción que supone lograrlos, además de fomentar nuestro bienestar y aumentar nuestra autoestima. Me mantengo en la creencia de que en nuestra vida es bueno ponernos objetivos y conseguirlos pero existen hallazgos en los que nos confirman que la felicidad y el bienestar no son consecuencia directa de conseguir un nivel alto de satisfacción sino de mantener un equilibrio saludable de nuestras necesidades. Estas necesidades pueden ser tales como:

  • Necesidad de vinculación: sentir que pertenecemos a algo.
  • Necesidad de autonomía: sentirnos independientes.
  • Necesidad de competencia: sentirnos eficaces y productivos. 
  • Necesidad de autoaceptación: sentirnos satisfechos con nosotros mismos.
  • Necesidad de sentido vital: sentir que nuestra vida es útil. 
  • Necesidad de crecimiento: sentir que tenemos retos y proyectos a largo plazo.


Vivimos en una cultura en la que, por defecto, solemos valorar más el hecho de destacar en algo pero en lo que a felicidad se refiere es más probable que, en términos académicos, aprobemos en todas nuestras necesidades en lugar de tener sobresaliente en algunas y suspenso en otras. Es decir, el bienestar se construye no tanto con grandes éxitos sino con pequeñas satisfacciones adecuadamente distribuidas. Es muy valioso conseguir éxitos en diferentes parcelas de nuestra vida pero siempre que exista un equilibrio con respecto al resto de nuestros ámbitos. Puedes estar pasando un momento de grandes éxitos profesionales pero si otros ámbitos de tu vida nos están cubiertos el bienestar no podrá ser completo y es posible que encuentres cierto vacío.

Es por tanto esencial lograr un equilibrio en nuestro plan de vida de forma que tengamos presentes los elementos necesarios para que emane el bienestar en el presente sin perder de vista nuestras metas en el futuro. A lo largo de nuestra vida ese equilibrio se debilita y nos pone en situaciones de crisis que pueden ser más o menos intensas, esas crisis a veces nos hacen realizar cambios importantes en los que replantearnos nuestra vida, nuestras necesidades y nuestros objetivos. En cualquier caso, lo importante es intentar recuperar el equilibrio en la medida de lo posible.


Que paséis una feliz semana!

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