Cada
cierto tiempo realizo reconstrucciones de mi forma de ver la vida, de mis
acciones y mis pensamientos, o cual me lleva en ocasiones a preguntarme ¿qué
podría dar sentido o qué está dando sentido a mi vida en este momento?
Reconozco que esta pregunta normalmente me inquieta, fundamentalmente porque
cuando me viene a la mente es porque, de alguna forma, estoy viviendo un vacío
existencial en alguna parcela de mi vida y no siempre encuentro la respuesta
que más me satisface.
Percibir
que nuestra vida tiene sentido viene derivado de un conjunto de experiencias,
entre ellas de sentir que seguimos un camino que nos lleva a algún lugar
deseado que coincide con nuestra personalidad, valores, expectativas futuras…
Para llegar a tener una
vida plena podemos pasar por diferentes grados de bienestar:
1. Vida agradable, que se caracteriza
por:
- Aporta el disfrute de placeres momentáneos como: buena comida, sexo,…
- Suele ser momentos puntuales, que ofrecen bienestar de corta duración.
- Muy relacionada con experimentación de emociones positivas en el pasado, presente y futuro.
- Se consigue maximizando emociones positivas y minimizando emociones negativas.
2. Buena vida, que se caracteriza
por:
- Disfrutar haciendo algo para lo que tenemos talento, habilidades,… (se refiere a lo que conocemos como "Flow").
- Se trata de identificar nuestros dones y saber usarlos.
- Está relacionado con rasgos y fortalezas individuales.
- Desde Psicología positiva se trata de detectar rasgos y fortalezas para potenciarlos y poder aumentar la ”buena vida” para generar bienestar.
3. Vida con sentido, que se
caracteriza por:
- Generar bienestar de forma más duradera.
- Encontrar aquello en lo que creemos, aquello que da sentido a lo que hacemos y cómo lo hacemos para poner todas nuestras fuerzas a su servicio.
Desde
mi punto de vista los tres grados deben estar presentes en mi vida para
disfrutarla de forma plena. De este modo es positivo buscar momentos especialmente
placenteros, que quizás son menos duraderos en el tiempo pero aportan gran
bienestar. Al tiempo también es positivo encontrar en lo que somos buenos y tenemos
fortalezas para llevarlo a la práctica dado que es muy reconfortante. Y por último
que, en conjunto, todo lo que haces tenga un sentido mas allá del placer y de
la autorrealización.
En
ese punto de encontrar sentido es donde a veces me encuentro de alguna forma “reseteando”
porque las circunstancias, mi entorno o mis pensamientos me llevan a perder
cierta perspectiva de lo que hago, cómo lo hago, por qué sigo este camino y no
otro… Ese momento de pensar que algo no tiene sentido reconozco que me genera
cierto vacío, inquietud y a veces frustración. Lo más positivo de estos
momentos es que acabo por darle un sentido o modificar lo que no consigo
encontrárselo, después de una fase de redescubriendo de mí misma que siempre
resulta muy enriquecedora. Tras esa fase de reflexión me doy cuenta de mi
propio crecimiento y de mis limitaciones, lo cual es muy productivo para ver mi
presente y futuro próximo de forma positiva pero siendo realista.
Que paséis una feliz
semana!
No hay comentarios:
Publicar un comentario