domingo, 15 de febrero de 2015

Bienestar: moda o necesidad

Últimamente he leído en algún medio de divulgación sobre Recursos Humanos que está de moda en las empresas invertir en bienestar. “De moda”, sí, cómo cuando se llevan mas los vaqueros pitillo que los de campana. Reconozco que de entrada este tipo de comentarios me predisponen a leer lo que sigue con cierto escepticismo pero después de esa primera sensación he conseguido analizarlo bajo un criterio productivo.

Lo que nos vienen a decir es que hay empresas que están planteándose que invertir tiempo y recursos para el bienestar de sus empleados es rentable. Se mejora el bienestar,  calidad de vida y el estado psicológico de los empleados a la vez que la empresa gana en imagen, aumenta el rendimiento, productividad y fidelidad del empleado. Aun es más, se reducen bajas por enfermedad y mejora el clima laboral.

Los profesionales de Recursos Humanos hace muchos años que conviven con demostrar el retorno de la inversión derivado de formar a los empleados en capacitación técnica y habilidades personales. Creo que esto la gran parte de las empresas lo tienen interiorizado y en el momento de elaborar los presupuestos anuales está integrada la partida dedicada a formación de un modo casi indiscutible. Ahora puede que el reto sea demostrar el retorno de la inversión de acciones orientadas a generar bienestar en los empleados, todo un reto sin duda.

No obstante y para no caer en “empezar la casa por el tejado”, antes de plantearnos acciones orientadas a mejorar el bienestar de los empleados en la empresa debemos asegurarnos que podemos asegurar un mínimo de elementos que el ser humano necesita para partir de un estado saludable y así mejorar su bienestar:

  • Control: en la actual época de inestabilidad que vivimos es complicado ofrecer estabilidad y seguridad. Es más, está dejando de tener valor el hecho de que un trabajo sea estable pero lo que sí es importante para el empleado es sentir que tiene cierto control sobre sus tareas y cometidos.
  • Variedad: los empleados buscan que su trabajo sea enriquecedor y esto pasa muchas veces por darles la oportunidad de poder innovar en su área de actividad, cambiar sus tareas cada cierto tiempo, conocer ámbitos de actividad diferentes…
  • Conexión: es necesario que la persona obtenga cierto vínculo con la organización y con sus tareas para que el empleado se sienta comprometido con lo que hace.
  • Significado: para que una persona se implique en su actividad, esta debe tener un significado coherente con sus valores, si la empresa no logra que cada empleado encuentre sentido a lo que está haciendo no conseguirán personas implicadas y comprometidas.
  • Crecimiento: las personas tenemos la necesidad de estar constantemente avanzado, progresando y aprendiendo.
  • Contribución: los empleados que están comprometidos con su organización sienten la necesidad de aportar valor con su trabajo.


Cualquier programa de bienestar que no parta de estos elementos satisfechos no será completamente exitoso ya que habrá una necesidad de base que obstaculizará la repercusión de sus acciones.

Considero importante que las empresas adviertan la necesidad y rentabilidad de realizar acciones orientadas al bienestar, dar un paso más allá de la motivación y la satisfacción de los empleados. Pero deben existir ciertos pilares consolidados para que realmente tenga repercusión positiva. Partir de la sensibilización de los empleados hacia la búsqueda de su propio bienestar en su puesto de trabajo y que cada uno de forma individual sea motor de esa búsqueda a la vez que deben existir equipos con relaciones saludables. Con esto me refiero a que los equipos sean responsables, en cierto modo, de su propio bienestar y del de sus compañeros y colaboradores, cuidándose a sí mismos y entre ellos. Sin estos pilares consolidados cualquier acción a desarrollar por la empresa tendrá un impacto menos potente y productivo.

Que paséis una feliz semana!


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