domingo, 16 de febrero de 2014

Con mucho humor

Hace años me dieron un consejo profesional del que siempre guardo un buen recuerdo. Ese consejo era acerca de cómo realizar mi trabajo, y decía algo así como que siempre debía trabajar con los 7 sentidos: oído, olfato, gusto, vista, tacto, sentido del humor y el mas común de los sentidos (el sentido común).
Hoy vamos a hablar del sentido del humor, estrictamente necesario para mi en todos los ámbitos de mi vida, ya sean personales o profesionales.



“El humor sirve como una válvula interna de seguridad que nos permite liberar tensiones, disipar las preocupaciones, relajarnos y olvidarnos de todo”, afirma el Dr. Lee Berk, profesor de patología en la Universidad de Loma Linda, en California y uno de los principales investigadores en el mundo sobre la salud y el buen humor.
Como ya hemos hecho referencia en otras ocasiones, se ha demostrado que la depresión, el odio, la frustración o el estrés pueden ejercer efectos negativos sobre la salud de las personas y provocar enfermedades. Del mismo modo se ha demostrado que la alegría, el amor, el optimismo, el sentido del humor y la risa ejercen efectos positivos y pueden ayudar a prevenir y combatir enfermedades.
El sentido del humor es un proceso cognitivo emocional complejo:
  • Implica una actividad lúdica y positiva ante la vida.
  • Ayuda a relativizar los problemas y verlos con cierta distancia.
  • Al tratarse de un rasgo de personalidad, algunas personas tienen el sentido del humor muy desarrollado y encuentran muchos estímulos en su vida que lo despiertan; otras en cambio, parecen tenerlo siempre adormecido y resulta difícil sacarles una sonrisa.
No todo el humor es beneficioso, la risa hostil, la ridiculización, la burla, el sarcasmo,… no solo no resultan beneficiosas sino que perjudican a muchas personas. Así diferenciamos el Humor positivo del Humor agresivo.
El libro “Anatomía de una enfermedad”, publicado en 1979 por el fallecido editor de revistas Norman Cousins, fue el primero en exponer ante el público una correlación entre el humor y la salud. Cousins describe cómo se recuperó de una enfermedad de los tejidos conjuntivos, que normalmente suele ser irreversible, mediante un tratamiento que incluyó, entre otras terapias, películas cómicas de los hermanos Marx.
Para aprender a desarrollar nuestro sentido del humor podemos abordar diferentes estrategias, entre ellas:
  • Intentar relativizar ciertas situaciones que puedan estar poniéndonos constantemente de mal humor. A veces es útil intentar no tomarse en serio ciertas cosas que nos pasan en la vida y focalizar nuestros esfuerzos en resolver aquello que no está funcionando.
  • Podemos buscar entornos que nos permitan aumentar nuestro sentido del humor como acudir al cine o al teatro a ver comedias.
  • Animarnos a reírnos de todo tipo de cosas y principalmente, aprender a reírnos de nosotros mismos.
  • Rodearnos de personas con carácter positivo y observar cómo ellas se toman la vida de manera que podamos aplicar parte de su actitud en nuestro día a día.
  • Quedar habitualmente con amigos y disfrutar de planes divertidos: es más fácil reírnos en grupo gracias a bromas o anécdotas que se comparten con amigos.
  • A veces compartir momentos con niños saca nuestra parte más lúdica ya que expresan sus emociones mediante el juego que podemos compartir con ellos.
Todo esto sin olvidar que tenemos un momento para cada cosa, de manera que si tenemos tristeza debemos expresar esa emoción y dedicarnos el tiempo necesario a estar tristes, llorar,... El sentido del humor nos ayudará a superar esos momentos con el paso del tiempo.

Feliz semana!

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