Hace años me dieron un
consejo profesional del que siempre guardo un buen recuerdo. Ese
consejo era acerca de cómo realizar mi trabajo, y decía algo así
como que siempre debía trabajar con los 7 sentidos: oído, olfato,
gusto, vista, tacto, sentido del humor y el mas común de los
sentidos (el sentido común).
Hoy vamos a hablar del
sentido del humor, estrictamente necesario para mi en todos los
ámbitos de mi vida, ya sean personales o profesionales.
“El humor sirve como
una válvula interna de seguridad que nos permite liberar tensiones,
disipar las preocupaciones, relajarnos y olvidarnos de todo”,
afirma el Dr. Lee Berk, profesor de patología en la
Universidad de Loma Linda, en California y uno de los principales
investigadores en el mundo sobre la salud y el buen humor.
Como ya hemos hecho
referencia en otras ocasiones, se ha demostrado que la depresión, el
odio, la frustración o el estrés pueden ejercer efectos negativos
sobre la salud de las personas y provocar enfermedades. Del mismo
modo se ha demostrado que la alegría, el amor, el optimismo, el
sentido del humor y la risa ejercen efectos positivos y pueden ayudar
a prevenir y combatir enfermedades.
El sentido del humor es
un proceso cognitivo emocional complejo:
- Implica una actividad lúdica y positiva ante la vida.
- Ayuda a relativizar los problemas y verlos con cierta distancia.
- Al tratarse de un rasgo de personalidad, algunas personas tienen el sentido del humor muy desarrollado y encuentran muchos estímulos en su vida que lo despiertan; otras en cambio, parecen tenerlo siempre adormecido y resulta difícil sacarles una sonrisa.
No todo el humor es
beneficioso, la risa hostil, la ridiculización, la burla, el
sarcasmo,… no solo no resultan beneficiosas sino que perjudican a
muchas personas. Así diferenciamos el Humor positivo del Humor
agresivo.
El libro “Anatomía
de una enfermedad”, publicado en 1979 por el fallecido editor de
revistas Norman Cousins, fue el primero en exponer ante el
público una correlación entre el humor y la salud. Cousins describe
cómo se recuperó de una enfermedad de los tejidos conjuntivos, que
normalmente suele ser irreversible, mediante un tratamiento que
incluyó, entre otras terapias, películas cómicas de los hermanos
Marx.
Para aprender a
desarrollar nuestro sentido del humor podemos abordar diferentes
estrategias, entre ellas:
- Intentar relativizar ciertas situaciones que puedan estar poniéndonos constantemente de mal humor. A veces es útil intentar no tomarse en serio ciertas cosas que nos pasan en la vida y focalizar nuestros esfuerzos en resolver aquello que no está funcionando.
- Podemos buscar entornos que nos permitan aumentar nuestro sentido del humor como acudir al cine o al teatro a ver comedias.
- Animarnos a reírnos de todo tipo de cosas y principalmente, aprender a reírnos de nosotros mismos.
- Rodearnos de personas con carácter positivo y observar cómo ellas se toman la vida de manera que podamos aplicar parte de su actitud en nuestro día a día.
- Quedar habitualmente con amigos y disfrutar de planes divertidos: es más fácil reírnos en grupo gracias a bromas o anécdotas que se comparten con amigos.
- A veces compartir momentos con niños saca nuestra parte más lúdica ya que expresan sus emociones mediante el juego que podemos compartir con ellos.
Todo esto sin olvidar
que tenemos un momento para cada cosa, de manera que si tenemos
tristeza debemos expresar esa emoción y dedicarnos el tiempo
necesario a estar tristes, llorar,... El sentido del humor nos
ayudará a superar esos momentos con el paso del tiempo.
Feliz semana!

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