Según
la situación social en la que nos encontramos hemos aprendido, desde
nuestra mas temprana infancia, a comportarnos de un modo u otro
siguiendo unas normas establecidas. Es importante aprender a “saber
estar” según donde y con quien nos relacionamos pero a veces es
difícil atreverse a ser uno mismo en según qué momentos. A veces
un individuo puede llegar a ocultar quien es en realidad por miedo a
no ser aceptado. También puede ocurrirnos que no nos hayamos
descubierto a nosotros mismos. Un mejor conocimiento de uno mismo
puede mejorar nuestras relaciones con los demás y nuestra
autoestima. Si queréis volver a leer sobre autoestima podéis
hacerlo en el post de la semana pasada pinchando aquí.
Joseph
Luft y Harry Ingham presenta un modelo explicativo de la comunicación
interpersonal: de cómo intercambiamos informaciones con los demás
(lo que es conocido o desconocido por mi mismo y por los demás).
Este modelo constituye una clave interesante para profundizar en el
autoconocimiento.
AREA
PÚBLICA
Son
aquellos aspectos que conozco sobre mí y que muestro a los demás:
-
Las cosas que son evidentes: sexo, raza, cualidades externas, formas
de realizar sus actividades cotidianas, etc.
-
Todo aquello que comunicamos sin dificultad a los demás:
sentimientos, ideas, opiniones públicas, gustos, etc.
Es
el único área claro y libre. Se encuentran las experiencias y los
datos conocidos por la propia persona y por quienes la rodean. Se
caracteriza por el intercambio libre y abierto de información entre
el yo y los demás. Responde a un comportamiento público y
accesible a todos.
Por
ejemplo: nuestro modo de trabajar en cualquier actividad que
desempeñemos, nuestra manera habitual de comportarnos, etc.
AREA
OCULTA
Aquello
que sé sobre mi que escondo a los demás:
-
Sentimientos, vivencias, experiencias íntimas, etc.
-
Todo aquello nos presenta dificultad de comunicar: opiniones
privadas, gustos no conocidos por los demás, etc.
Todo
aquello que yo conscientemente no comunico a los demás. Los
contenidos de esta zona pueden pasar con mayor o menor facilidad al
área pública.
Muchas
veces una de las posibles razones por las que mantenemos estos
aspectos ocultos es porque no encontramos elementos de apoyo social.
Suponemos que si reveláramos nuestros sentimientos, pensamientos y
reacciones, la sociedad podría juzgarnos de manera negativa.
AREA
CIEGA
Incluye
todo aquello que los demás ven en nosotros y nosotros no vemos:
-
Sentimientos de inferioridad, superioridad, frustraciones, miedos,
etc.
-
Todo aquello que conforma la impresión que causamos a los demás y
que comunicamos en nuestro modo de ser, de comportarnos, en gestos y
expresiones, etc.
La
relación interpersonal puede hacernos conscientes de los contenidos
del área ciega, aún cuando con frecuencia nos resistamos a admitir
que somos así o tenemos tal o cual defecto o limitación. En esta
zona actúan con gran fuerza nuestros mecanismos de defensa.
AREA
DESCONOCIDA
Incluye
todo aquello que nosotros ignoramos y también ignoran los demás
(inconsciente):
-
Vivencias, instintos, contenidos de conciencia, experiencias
reprimidas u olvidadas, etc.
-
Todo aquello que conforma el mundo del inconsciente.
Es
el área de nuestras motivaciones inconscientes; área que representa
nuestro aspecto “desconocido” o “inexplorado que algunos
psicólogos lo denominan como “el potencial” o todas aquellas
potencialidades latentes y recursos aún por descubrir.
Considero
que al estar en constante cambio y aprendizaje también nos
encontramos en un contínuo autoconocimiento de nosotros mismos. Es
importante conocernos y atrevernos a mantenernos fieles a nuestra
personalidad siempre manteniendo ese “saber estar” en cada
situación.
Que
paséis una muy feliz semana!

No hay comentarios:
Publicar un comentario