domingo, 2 de febrero de 2014

Atreverse a ser uno mismo

Según la situación social en la que nos encontramos hemos aprendido, desde nuestra mas temprana infancia, a comportarnos de un modo u otro siguiendo unas normas establecidas. Es importante aprender a “saber estar” según donde y con quien nos relacionamos pero a veces es difícil atreverse a ser uno mismo en según qué momentos. A veces un individuo puede llegar a ocultar quien es en realidad por miedo a no ser aceptado. También puede ocurrirnos que no nos hayamos descubierto a nosotros mismos. Un mejor conocimiento de uno mismo puede mejorar nuestras relaciones con los demás y nuestra autoestima. Si queréis volver a leer sobre autoestima podéis hacerlo en el post de la semana pasada pinchando aquí.

Joseph Luft y Harry Ingham presenta un modelo explicativo de la comunicación interpersonal: de cómo intercambiamos informaciones con los demás (lo que es conocido o desconocido por mi mismo y por los demás). Este modelo constituye una clave interesante para profundizar en el autoconocimiento.

AREA PÚBLICA

Son aquellos aspectos que conozco sobre mí y que muestro a los demás:

- Las cosas que son evidentes: sexo, raza, cualidades externas, formas de realizar sus actividades cotidianas, etc.
- Todo aquello que comunicamos sin dificultad a los demás: sentimientos, ideas, opiniones públicas, gustos, etc.

Es el único área claro y libre. Se encuentran las experiencias y los datos conocidos por la propia persona y por quienes la rodean. Se caracteriza por el intercambio libre y abierto de información entre el yo y los demás. Responde a un comportamiento público y accesible a todos.

Por ejemplo: nuestro modo de trabajar en cualquier actividad que desempeñemos, nuestra manera habitual de comportarnos, etc.

AREA OCULTA

Aquello que sé sobre mi que escondo a los demás:

- Sentimientos, vivencias, experiencias íntimas, etc.
- Todo aquello nos presenta dificultad de comunicar: opiniones privadas, gustos no conocidos por los demás, etc.

Todo aquello que yo conscientemente no comunico a los demás. Los contenidos de esta zona pueden pasar con mayor o menor facilidad al área pública.

Muchas veces una de las posibles razones por las que mantenemos estos aspectos ocultos es porque no encontramos elementos de apoyo social. Suponemos que si reveláramos nuestros sentimientos, pensamientos y reacciones, la sociedad podría juzgarnos de manera negativa.

AREA CIEGA

Incluye todo aquello que los demás ven en nosotros y nosotros no vemos:

- Sentimientos de inferioridad, superioridad, frustraciones, miedos, etc.
- Todo aquello que conforma la impresión que causamos a los demás y que comunicamos en nuestro modo de ser, de comportarnos, en gestos y expresiones, etc.

La relación interpersonal puede hacernos conscientes de los contenidos del área ciega, aún cuando con frecuencia nos resistamos a admitir que somos así o tenemos tal o cual defecto o limitación. En esta zona actúan con gran fuerza nuestros mecanismos de defensa.

AREA DESCONOCIDA

Incluye todo aquello que nosotros ignoramos y también ignoran los demás (inconsciente):

- Vivencias, instintos, contenidos de conciencia, experiencias reprimidas u olvidadas, etc.
- Todo aquello que conforma el mundo del inconsciente.

Es el área de nuestras motivaciones inconscientes; área que representa nuestro aspecto “desconocido” o “inexplorado que algunos psicólogos lo denominan como “el potencial” o todas aquellas potencialidades latentes y recursos aún por descubrir.

Considero que al estar en constante cambio y aprendizaje también nos encontramos en un contínuo autoconocimiento de nosotros mismos. Es importante conocernos y atrevernos a mantenernos fieles a nuestra personalidad siempre manteniendo ese “saber estar” en cada situación.


Que paséis una muy feliz semana! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario