La
neuropsicología ha hecho diferentes estudios que demuestran que
cuando sonreímos nos sentimos bien pero no todas las sonrisas son
igualmente efectivas. Estos mismos estudios enumeran diferentes tipos
de sonrisa en función del momento pero hay una única sonrisa
auténtica, tanto es así que a ese tipo de sonrisa se le denomina de
un modo concreto: sonrisa Duchenne.
Cuando
tenemos sonrisa Duchenne se nos contraen los orbiculares de los ojos,
se estiran los labios, se elevan las mejillas y aparecen arrugas en
la parte externa de os ojos.
Este
tipo de sonrisa se produce de manera natural y espontánea y está
asociada directamente a una experiencia emocional de felicidad o
alegría.
El
ser humano, como ser social que es, necesita de la comunicación
facial mediante los gestos de la cara y la expresividad corporal para
conectar con sus iguales. Los primeros segundos de contacto con otra
persona determinan en buena medida nuestra percepción sobre cómo es
esta persona y si nos gusta o no nos gusta. Esta primera impresión
queda registrada en nuestro cerebro y es muy difícil de cambiar
posteriormente. Por este motivo es muy conveniente en nuestras
relaciones interpersonales tener una actitud sincera, sin tratar de
ocultar información a los demás. Una sonrisa sincera suele ser una de las mejores tarjetas de visita.
El
sonreír es una forma de comunicación gestual muy empática que nos
acerca a los demás y además nos hace sentir bien y aumentar
nuestro bienestar general. Siendo así podemos ser mas conscientes de
lo que nos hace sonreír, pero sonreír de verdad, y entonces ¿por
qué no buscar esas ocasiones para provocarnos una sonrisa sincera?
Recordad que una actitud positiva es la mejor herramienta para generar buenas experiencias en nuestra vida así que recibamos esas experiencias con una gran sonrisa.
Feliz semana!

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