Me considero totalmente ignorante en lo que a música
se refiere. Nunca he tocado un instrumento musical, ni siquiera me ha llamado
la atención especialmente. Y por supuesto carezco de lo que llaman “tener oído”.
No sé diferenciar si un grupo es bueno o malo y de hecho no escucho un género
musical únicamente, suelo escuchar lo que me va llegando.
Lo que sí se diferenciar es lo que me gusta y lo que
no, simplemente me gusta aquello que me despierta emociones, remueve mi
interior o me hace bailar. Escucho grupos de música desde mi adolescencia y sus canciones me han
acompañado en las diferentes etapas de mi vida. Es más, hay canciones
determinadas que al escucharlas me transportan a una época de mi vida o incluso
a un momento especialmente concreto y esa música me provoca que el recuerdo sea
más intenso. Aparte de estos grupos a los que soy fiel me voy encontrando
nuevas formaciones musicales bien porque me las recomiendan o bien porque las
descubro yo misma, que van incluyéndose a mis listas de favoritos. También me
ocurre que cierto tipo de música que en un momento de mi vida lo escuchaba sin
parar en otros momentos no me apetece y se quedan en el baúl de los recuerdos.
Al escuchar música me puede ocurrir que un grupo me gusta de forma general o
que simplemente escucho ciertas canciones sueltas y el resto de su repertorio llegan a ser
siempre desconocidas para mí.
Para mí la música es un acompañante de mi estado
emocional. Es más, cuando escucho la música que me gusta normalmente lo hago a
solas y el tipo de música que escucho está a merced de mis emociones en ese
momento concreto. Un momento bueno para escuchar música es al ir y volver del
trabajo de manera que no escucho el mismo tipo de música al ir hacia el trabajo
que al volver. Es más, si el día ha sido complicado ese momento de salir de la
oficina y aislarme en un determinado tipo de música me ayuda a “desintoxicarme”
incluso a recomponer ciertos pedazos que se han podido romper a lo largo del
día.
En general reconozco que suelo tirar por canciones y
grupos que me aportan emociones positivas, que me hagan sonreír, que me
emocionen… Sobre todo me gusta esa música que escucho y define a la perfección
lo que pienso o siento en un determinado momento, ya que hay canciones que
describen mis sentimientos mejor incluso de lo que yo lo haría con mis propias
palabras y por eso me acompañan de forma constante. En este sentido me parece
especialmente curioso, que una canción pueda describir mis sentimientos por la
interpretación totalmente subjetiva que yo hago de la misma ya que el
compositor tenía sus propias emociones al escribirla, nada que ver con las mías.
En cualquier caso, a pesar de tener grupos que
escucho en bucle una y otra vez me gusta descubrir nuevas canciones y grupos que
sigan aportándome bienestar, buen rollo y me alegren el alma. Estos días atrás
me han recomendado un grupo de hace muchos años que ni siquiera había escuchado: Hoodoo Gurus (ya el
nombre me hizo gracia de antemano), en concreto uno de sus temas “Good times”.
Como os decía cada uno hace su propia interpretación de la canción y la hace
suya para empatizar con sus emociones. Al escucharla me llenó de optimismo y me
recordó que no solo en el pasado he tenido momentos buenos, que sigo
disfrutando de momentos felices y me esperan muchos en el futuro.
Que paséis una feliz semana!
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