domingo, 21 de junio de 2015

Voluntad

Esta semana miles de personas se presentan en Madrid a oposiciones de primaria y secundaria. En mi entorno cercano conozco varias de estas personas con las que he hablado los últimos días y me han transmitido sus emociones, frustraciones, esperanzas y desesperanzas al respecto. Cada una de ellas lo vive a su manera pero todas tienen en común una altísima fuerza de voluntad, aspecto que todos tenemos a la hora de mantenernos firmes para conseguir un objetivo pero en los opositores es especialmente visible.
 
No sé vosotros pero basta que tengas que hacer algo concreto para que se te ocurran un millón de cosas que es urgente hagas en este momento, cualquier cosa mejor que justo, por ejemplo, ponerte a estudiar (mi época de estudiante al menos era así). Pero llega un momento en el que sacas esa fuerza de voluntad para centrarte en tu objetivo.
 
A veces la propia inercia nos lleva a marcarnos objetivos que dejamos de lado a la primera de cambio. Por esto es importante reforzar nuestra fuerza de voluntad teniendo claro qué quiero conseguir, para qué, cuándo, que me aportará conseguirlo y por qué lo necesito. Solo así mantendremos nuestro objetivo como algo real y concreto que nos reforzará para mantenernos firmes en la consecución del mismo, poniendo todos nuestros recursos a trabajar en esa dirección.
 
Durante el tiempo que estamos persiguiendo nuestros objetivos nos encontramos con obstáculos de diferente naturaleza que minan esa fuerza de voluntad y que nos supone un esfuerzo adicional para mantenernos firmes o simplemente reorientar nuestros objetivos.
 
Como en todo lo que hacemos la actitud que mantenemos es vital para reforzar nuestra fuerza de voluntad. El entusiasmo por conseguir algo determinado proporciona empuje y energía en nuestro día a día de manera que los obstáculos que encontremos serán más fáciles de solventar.  No obstante, a veces es muy fácil decir “tienes que tener actitud positiva”. Lo difícil es mantener esa actitud día tras día, por lo que creo que, al menos por mi experiencia, es más bien cuestión de equilibrio. A veces podemos caer en un cierto “bajón” y permitirnos esos momentos de frustración, ira, decepción, miedo,… Pero si no perdemos la perspectiva de hacia dónde queremos ir, en esos momentos bajos sacamos los recursos necesarios para afrontar estas emociones negativas y canalizarlas de forma que nos sean útiles para orientarnos y alimentar nuestra fuerza de voluntad.  A veces nuestros recursos internos no son suficientes por lo que es positivo apoyarnos en personas de nuestro entorno que nos ayuden a recobrar esa actitud positiva. En este punto lo importante es saber detectar qué personas de ese entorno personal pueden tendernos esa mano hacia donde necesitamos ir, que nos aporten una inyección de ilusión, nos saquen una sonrisa en un momento dado, nos digan esas palabras sinceras que nos hagan ver dónde estamos fallando (lo cual es diferente a las palabras que queremos escuchar) y que sepamos valorar esas palabras para que sean motor de nuestra motivación.
 
Desde aquí mi gran admiración hacia esos opositores que esta semana se miden en las pruebas que deben afrontar, mucho ánimo y energía para afrontar esta situación con optimismo.
 
Y para todos los que en algún momento nos flaquea la fuerza de voluntad os dejo este poema de Mario Benedetti: No te rindas.
 
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
 
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
 
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
 
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
 
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
 
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
 
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
 
Que paséis una feliz semana!

No hay comentarios:

Publicar un comentario