Esta semana miles de personas se presentan en Madrid a oposiciones de
primaria y secundaria. En mi entorno cercano conozco varias de estas personas
con las que he hablado los últimos días y me han transmitido sus emociones,
frustraciones, esperanzas y desesperanzas al respecto. Cada una de ellas lo
vive a su manera pero todas tienen en común una altísima fuerza de voluntad,
aspecto que todos tenemos a la hora de mantenernos firmes para conseguir un
objetivo pero en los opositores es especialmente visible.
No sé vosotros pero basta que tengas que hacer algo concreto para que se te
ocurran un millón de cosas que es urgente hagas en este momento, cualquier cosa
mejor que justo, por ejemplo, ponerte a estudiar (mi época de estudiante al
menos era así). Pero llega un momento en el que sacas esa fuerza de voluntad
para centrarte en tu objetivo.
A veces la propia inercia nos lleva a marcarnos objetivos que dejamos de
lado a la primera de cambio. Por esto es importante reforzar nuestra fuerza de
voluntad teniendo claro qué quiero conseguir, para qué, cuándo, que me aportará
conseguirlo y por qué lo necesito. Solo así mantendremos nuestro objetivo como
algo real y concreto que nos reforzará para mantenernos firmes en la
consecución del mismo, poniendo todos nuestros recursos a trabajar en esa
dirección.
Durante el tiempo que estamos persiguiendo nuestros objetivos nos
encontramos con obstáculos de diferente naturaleza que minan esa fuerza de
voluntad y que nos supone un esfuerzo adicional para mantenernos firmes o
simplemente reorientar nuestros objetivos.
Como en todo lo que hacemos la actitud que mantenemos es vital para
reforzar nuestra fuerza de voluntad. El entusiasmo por conseguir algo
determinado proporciona empuje y energía en nuestro día a día de manera que los
obstáculos que encontremos serán más fáciles de solventar. No obstante, a veces es muy fácil decir “tienes
que tener actitud positiva”. Lo difícil es mantener esa actitud día tras día,
por lo que creo que, al menos por mi experiencia, es más bien cuestión de
equilibrio. A veces podemos caer en un cierto “bajón” y permitirnos esos
momentos de frustración, ira, decepción, miedo,… Pero si no perdemos la
perspectiva de hacia dónde queremos ir, en esos momentos bajos sacamos los
recursos necesarios para afrontar estas emociones negativas y canalizarlas de
forma que nos sean útiles para orientarnos y alimentar nuestra fuerza de
voluntad. A veces nuestros recursos
internos no son suficientes por lo que es positivo apoyarnos en personas de nuestro
entorno que nos ayuden a recobrar esa actitud positiva. En este punto lo
importante es saber detectar qué personas de ese entorno personal pueden
tendernos esa mano hacia donde necesitamos ir, que nos aporten una inyección de
ilusión, nos saquen una sonrisa en un momento dado, nos digan esas palabras
sinceras que nos hagan ver dónde estamos fallando (lo cual es diferente a las
palabras que queremos escuchar) y que sepamos valorar esas palabras para que
sean motor de nuestra motivación.
Desde aquí mi gran admiración hacia esos opositores que esta semana se
miden en las pruebas que deben afrontar, mucho ánimo y energía para afrontar
esta situación con optimismo.
Y para todos los que en algún momento nos flaquea la fuerza de voluntad os
dejo este poema de Mario Benedetti: No
te rindas.
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Que paséis una feliz semana!
No hay comentarios:
Publicar un comentario