El viernes
pasado, tras una intensa semana de trabajo en la oficina, mi compañero Pedro me
hizo un regalo en forma de préstamo de libro. Sin más me dijo que me
recomendaba su lectura porque era muy bonito. Se trata de Nieve, la primera obra publicada por el escritor francés Maxene
Fermine (Anagrama).
Esa misma
noche me sumergí en el libro en cuestión, que no pude soltar hasta darle fin.
Es una obra muy cortita, escrita con ritmo poético y en formato de cuento.
Lo que más
me ha fascinado es su capacidad de atraparme y de evocarme emociones en cada
una de sus páginas. A lo largo de la historia del joven poeta japonés Yoiko
(protagonista), el escritor nos habla de amor, erotismo y pérdidas vitales.
Pone énfasis en la importancia de observar nuestra vida, contemplarla y tener
la suficiente capacidad de disfrutarla. Me ha gustado una frase especialmente: “Una
mañana nos tomamos tiempo para vernos vivir”. Es significativa la relación
entre Yoiko y su padre y cómo ambos ven la misma realidad pero la interpretan
de diferente manera. A veces me ha ocurrido que he leído un libro en una época
determinada de mi vida, al cabo de unos años he repetido esta lectura y mi
interpretación y las emociones que he sentido tras leer ese mismo libro han
sido bien distintas. Eso nos ocurre cada día, la realidad es bien diferente
según la percepción de la persona que la interpreta.
Desde aquí
mi recomendación sobre esta lectura que remueve las emociones del lector. Reconozco
que mis gustos literarios son variados en función de mi estado de ánimo o del
momento en el que me encuentro pero este puede ser uno de esos libros que relea
en otra ocasión. Antes me ocurría que libro que empezaba a leer, libro que me
empecinaba en terminarlo pero con el tiempo me he vuelto más práctica y aquello
que no me atrapa lo abandono, a veces de forma temporal, en una estantería de
mi casa, esperando que sea el momento de retomar su lectura.
En
cualquier caso la lectura es una de esas actividades que en mi caso provoca
bienestar y emociones positivas. A veces porque me genera emociones, a veces
simplemente me entretiene y me relaja del día a día y en otras ocasiones utilizo
estas lecturas para profundizar en un tema concreto sobre el cual me interesa
aprender.
Es
importante que cada uno reflexione sobre aquello que le genera emoción y
bienestar que puede ser la lectura, la música, el arte, los deportes… cualquier
cosa será acertado si se adapta a nuestros gustos, aficiones o intereses. Así
nosotros mismos nos convertimos en fuente de nuestro propio bienestar con los
medios que tengamos a nuestro alcance.
Casualmente
este fin de semana esperábamos nieve en Madrid y cuando leí este libro el
viernes tenía la expectativa de observarla por mi ventana como hace el
protagonista de la obra pero no ha sido posible, así que buscaré otro día para
acercarme a la sierra a observar esa nieve. Como os comento, de lo que se trata
es de buscar nuestro bienestar a veces en pequeñas cosas como observar la
nieve.
Gracias Pedro
por este bonito regalo, mañana te lo devuelvo para que puedas continuar prestándolo.
Que paséis
una feliz semana!
No hay comentarios:
Publicar un comentario