domingo, 6 de abril de 2014

Seis sombreros para pensar

Hace tiempo leí un libro de Edward Bono que hoy me he decidido a recomendaros. Este libro es Seis sombreros para pensar y lo que hace es poner en relieve una técnica que permite llevar a cabo lo que el autor denomina pensamiento paralelo. La idea de “ponerse determinado sombrero” significa asumir y actuar bajo el rol establecido por dicho sombrero.



El método puede usarse tanto en forma individual como grupal, aunque parece ser que en el segundo caso los resultados positivos son muy evidentes. Según he leído recientemente esta metodología se ha puesto de manifiesto en comités ejecutivos y reuniones directivas con mucho éxito.


En el terreno grupal, cada miembro del grupo podría “ponerse” un sombrero en particular y pensar sobre el problema o situación planteado, según las reglas establecidas para el color de ese sombrero. Su autor, De Bono, establece los siguientes roles para cada uno de los seis sombreros:
    Sombrero Blanco: implica neutralidad y conducta objetiva. El pensador con sombrero blanco pone sobre la mesa hechos, cifras, ... Aquí no se admiten ni la opinión propia, ni los presentimientos, ni los juicios basados en la experiencia o las intuiciones.
    Sombrero Rojo: sugiere emociones, sentimientos y aspectos no racionales. No necesita justificación, se expresa sin razones o fundamentos. El propósito del pensamiento de esta sombrero es hacer visible el trasfondo emocional para que se pueda observar su influencia.
    Sombrero Negro: implica ser consciente de los peligros, las dificultades, los peligros y los problemas potenciales. Nos facilita ponernos en peligro a nosotros mismos y a los demás.
    Sombrero Amarillo: es optimista e involucra los aspectos positivos. Se concentra en el beneficio e implica un pensamiento constructivo.
Tanto para el sombrero negro como para el sombrero amarillo, los juicios deberán ser lógicos y racionales, porque de otra manera se estaría en terreno del sombrero rojo.
    Sombrero Verde: indica creatividad y nuevas ideas. Busca alternativas. Va más allá de lo conocido, lo obvio y lo satisfactorio. Genera provocación para salir de las pautas habituales de pensamiento.

    Sombrero Azul: se relaciona con el control y la organización del proceso del pensamiento. Está por arriba de los otros sombreros ya que ejerce el control. Enfoca el pensamiento. Permite la visión global. Nos indica cuándo cambiar de sombrero. Si se está desarrollando un proceso formal grupal, este sombrero controla el protocolo. Además de organizar los otros sombreros, organiza otros aspectos del pensamiento: evaluación de prioridades o enumeración de restricciones. Es el director de orquesta.

En la práctica, es necesario referirse a los sombreros por su color y nunca por su función.
El matiz distintivo de esta técnica se basa en diferenciar los aspectos emocionales, optimistas, lógicos, pesimistas, etc., modificando el estilo tradicional de pensamiento que aborda las situaciones sin diferenciar los puntos de vista.


Esta metodología tiene varios beneficios:
  • Las ideas se analizan desde distintos puntos de vista, tipos de pensamiento y roles.
  • La acción de pensar se combina con un aspecto lúdico que fomenta la motivación y la participación.
  • Permite estudiar una idea, desmenuzarla y analizarla a fondo, lo que implica identificar puntos fuertes, débiles y grado de viabilidad de la misma.

Me resulta especialmente interesante este concepto para hacernos conscientes de las diferencias de enfoque que podemos tener en función del sombrero con el que pensemos.


Que paséis una feliz semana





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